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Día Internacional de las Poblaciones Indígenas - 9 de agosto.
En la Resolución 49/214 del 23 de diciembre de 1994, la Asamblea General decidió establecer el "Día Internacional de las Poblaciones Indígenas", a celebrarse el 9 de agosto cada año durante el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo.
En la Resolución 59/174 de 2004, la Asamblea General proclamó un Segundo Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo. El objetivo de este decenio es seguir fortaleciendo la cooperación internacional para la solución de los problemas que afrontan las poblaciones indígenas en esferas tales como la cultura, la educación, la salud, los derechos humanos, el medio ambiente y el desarrollo económico y social.
En abril de 2000, la Comisión de Derechos Humanos adoptó una resolución que establecía el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas, la cual fue aprobada en la Resolución 2000/22 del 28 de julio de 2000 por el Consejo Económico y Social. El mandato del Foro Permanente es examinar las cuestiones relativas al desarrollo económico y social, la cultura, el medio ambiente, la educación, la salud y los derechos humanos.
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sábado, 8 de agosto de 2009
sábado, 20 de septiembre de 2008
OIT oficializa la ratificación del Convenio 169 por parte de Chile.
Temuco, 18 de septiembre 2008.
Finalmente, tras diecisiete años de tramitación legislativa y más de seis meses después de que el Senado aprobara el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, la OIT notifica la ratificación de dicho texto por parte del ejecutivo chileno. Con esto, termina el largo proceso de ratificación para que Chile adhiriera dicho Convenio, convirtiéndose en el vigésimo país que ratifica el Convenio 169 y el decimotercero en América Latina.
Ahora comienza un nuevo proceso, orientado a la implementación de los derechos y mecanismos establecidos en dicho Convenio dentro del marco jurídico chileno. El Estado de Chile tendrá un año para hacer aquellas adecuaciones.
Todavía las autoridades no se han pronunciado al respecto.
Queremos señalar que esta ratificación sin declaración interpretativa fue, sin duda, producto de las movilizaciones organizadas por los propios pueblos indígenas, sectores de la sociedad civil y defensores de derechos humanos.
Con fecha del 15 de septiembre 2008, la OIT notifica dicha ratificación en su página oficial: http://www.ilo.org/ilolex/cgi-lex/ratifcs.pl?C169
Finalmente, tras diecisiete años de tramitación legislativa y más de seis meses después de que el Senado aprobara el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, la OIT notifica la ratificación de dicho texto por parte del ejecutivo chileno. Con esto, termina el largo proceso de ratificación para que Chile adhiriera dicho Convenio, convirtiéndose en el vigésimo país que ratifica el Convenio 169 y el decimotercero en América Latina.
Ahora comienza un nuevo proceso, orientado a la implementación de los derechos y mecanismos establecidos en dicho Convenio dentro del marco jurídico chileno. El Estado de Chile tendrá un año para hacer aquellas adecuaciones.
Todavía las autoridades no se han pronunciado al respecto.
Queremos señalar que esta ratificación sin declaración interpretativa fue, sin duda, producto de las movilizaciones organizadas por los propios pueblos indígenas, sectores de la sociedad civil y defensores de derechos humanos.
Con fecha del 15 de septiembre 2008, la OIT notifica dicha ratificación en su página oficial: http://www.ilo.org/ilolex/cgi-lex/ratifcs.pl?C169
jueves, 17 de abril de 2008
Llamado a la Reflexión - Hazel Law
LLAMADO A LA REFLEXION.-
Ante los acontecimientos suscitados en la ciudad de Bilwi, el día 04 de abril del año en curso, como mujer de paz y líder indígena, me uno a la condena de la violencia, el enfrentamiento con balas, palos y piedras entre hermanos de lucha: los que ayer compartieron riesgos por defender los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades étnicas de la Costa Atlántica de Nicaragua. Los luchadores por la libertad, por el respeto a las tierras comunales y a la identidad indígena y étnica.-
Expreso mi solidaridad con las madres, esposas y familiares de los heridos y con los propios afectados.
Una llamada durante la mañana del Viernes 04 de abril, bastó para dejarme incrédula, ante la narración de lo que ocurría, se me pintaba un escenario de gladiadores, promovido por los Jefes de los Partidos Políticos de Managua, así llamados nacionales: todos abanderando la democracia y la modalidad de elecciones , ahora sustitutos de los poderosos de antaño; luego las imágenes de sangre en los canales de televisión, donde destacaba el rostro sangrante del Secretario del Consejo Regional Autónomo Centuriano Knigth, y la visibilidad de otros indígenas conocidos como Felipe Michell, ambos excombatientes indígenas de la organización YATAMA.
No podría describir en toda su dimensión , mi perplejidad, al ver a los hermanos de una misma organización enfrentándose con tal violencia, bajo la bandera de las elecciones municipales, como símbolo de la democracia. Y un sisma social se retrata desde ese día en los medios de comunicación social del país. La olvidada realidad de los pueblos indígenas, cobra notoriedad por la divergencia de posiciones sobre las elecciones municipales 2008.
Desde dicha fecha cuatro de abril, venimos escuchando pronunciamientos políticos, condenas, invocación a la constitucionalidad y al Estado de Derecho, condición para una democracia verdadera. Reaparecen del clóset del olvido hermanos indígenas, denunciando sobre los supuestos móviles de suspensión, representando todos a fórmulas políticas nacionales u organismos no gubernamentales que se lamentan de la violación al derecho electoral del pueblo indígena de la RAAN.
Ahora yo pregunto a todos estos partidos políticos y organizaciones no gubernamentales(incluyendo de derechos humanos, excepto CENIDH), ¡donde permanecen el resto de días y de meses, previo a cada elección, no importa si es nacional o municipal, mientras las comunidades indígenas sobreviven el día a día, con sus carencias de siempre, y las violaciones a sus derechos elementales, como el de nombrar a sus autoridades comunales, o el de ser previamente consultadas por cualquier Alcaldía, o Consejo Regional Autónomo previa a cada aprobación de concesiones de explotación de recursos naturales sobre sus territorios, derecho que les es contínuamente violado por los munícipes y consejeros (o consejales regionales) de los distintos colores políticos que ostentan los personajes de la representación autonómica. Quien se solidariza con nuestras comunidades en las regiones autónomas tanto de la Costa Atlántica Sur, como Norte, cuando esto ocurre?.
Una segunda pregunta a los brillantes filósofos Doctores Serrano Caldera y Carlos Tunnerman. Cómo conciliar el núcleo constitucional de derechos autonómicos: 89, 90, 180, 181 Cn. y la obligación del Estado de Nicaragua de dar cumplimiento a la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos(CIDH) del sistema de la OEA, que manda a los distintos poderes a quien corresponda: incluir los usos y costumbres de las comunidades indígenas y étnicas de la Costa Atlántica para la elección de sus representantes de gobierno local (léase municipal), además de otras medidas. Sentencia que debió ser cumplida por el Gobierno del ExPresidente Bolaños, y ahora por el Presidente Daniel Ortega Saavedra, con su visión de derecho? No escucho a ninguno de los Diputados, así “llamados padres de la patria” trabajando por una iniciativa al respecto, tarea que en primer lugar: es deber de los Diputados Indígenas que nos representan, y también del conjunto de la Asamblea Nacional como instancia legislativa .
En fin, vengo escuchando emotivos discursos, lamentaciones, invocaciones a la Constitución , al Estado de Derecho y a la Democracia, pero a todos los voceros de los partidos políticos de Managua (no nacionales desde mi óptica), se les olvida la conquista internacional que recientemente alcanzaron los pueblos indígenas del mundo en la ONU: la aprobación de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, el 13 de septiembre 2008, de la cual, el Estado de Nicaragua es promotor de esta aprobación. Entiendo que la Asamblea Nacional ratificó esta declaración en noviembre pasado, pero por la afirmación de los Diputados rojos, pretenden que sea letra muerta.
Mientras el Estado de Mexico ha empezado la aplicación de esta Declaración, aquí los Diputados, la ignoran y lo que es peor desconocen la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en torno a la reforma a nuestra ley electoral y los derechos de los pueblos indígenas:
“Los pueblos indígenas tienen el derecho de determinar su propia identidad o pertenencia conforme sus costumbres y tradiciones…
Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar las estructuras y a elegir la composición de sus instituciones de conformidad con sus propios procedimientos”
(arto. 33 Declaración ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas).
La referida Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, es un instrumento vinculante para los Estados afirman los expertos con visión holística, como lo hiciera recientemente en Bolivia el jurista e historiador español Don Bartolomé Clavero, catedrático de la Universidad de Sevilla, información que nos da el Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA).
Y aquí los Jefes de los Partidos Políticos de Managua, que no son nacionales desde mi punto de vista, porque como herederos de la colonia hasta nuestros días, conservan una visión sezgada del concepto de nación, de democracia y de Estado de Derecho, porque ahora tratando de sacar rédito político a su favor, casi se razgan sus vestiduras y claman por el derecho a elegir de los comunitarios de tres municipios de la RAAN. Sin entender que son ellos y solamente ellos, los partidos políticos, que desde 1990 iniciaron la división de la organización indígena indiscutiblemente representativa entonces “YATAMA”, sumada al error de su dirigencia de vincularse por intereses personales a uno u otro partido político de Managua. En fin dirá el lector, es un derecho que individualmente tienen los dirigentes de militar en cualquier partido político. Sí, pero colectivamente como es la característica indígena, no tienen derecho a destruir su identidad, ni a matarse entre sí mismos, mucho menos a santificar a los partidos políticos nacionales y su concepto excluyente de democracia, el que utilizan sólo cuando conviene a sus intereses, para disfrazar su conducta pasada, porque son esos mismos Diputados, que en sus momentos de poder, han violado los derechos elementales de los pueblos indígenas: a la tierra, a elegir y ser electo, a ser consultado en temas de su interés; como cuando engavetaron el proyecto de Ley de Demarcación y Titulación de las Tierras Comunales Indígenas de la Costa Atlántica, como cuando en el pacto del 2000 reformaron inconsultamente la Constitución Política, eliminando la suscripción popular, podría continuar enumerando, pero será objeto de otro artículo .
Ahora me permito volver a la coyuntura en Bilwi: miembros de YATAMA confrontados por su opción política, hasta caer en actos destructivos que sólo afectan al pueblo indígena, pues no veo ningún herido de Managua, ni encuentro a madre, hermana o familiar preocupado por la salud de su pariente, en consecuencia de dichos actos. Sólo veo a la organización histórica indígenaYATAMA, dividida, fragmentada. Veo al árbol autodestruyéndose, y la sabiduría antigua de nuestro pueblo indígena en una nebulosa .
Y sobre el tema álgido que confronta: Si se deben posponer o no las elecciones/ y quien nombre interinamente si el Consejo Supremo Electoral o la Asamblea Nacional, con fundamento a nuestro marco jurídico nacional e internacional, yo afirmo: más allá de los partidos políticos de Managua y Regionales, las comunidades indígenas de los municipios afectados, deben ser consultadas. Sólo entonces estaremos hablando de una verdadera democracia y legitimidad.
Pues no es sólo al poder ejecutivo nacional a quien le corresponde cumplir con las obligaciones impuestas por la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sino a la Asamblea Nacional en su ámbito.
En consecuencia hago un público y respetuoso llamado a todos los hermanos indígenas, ubicados en cualquier partido político de Managua a cesar la violencia y manifestar sus diferencias ideológicas en forma pacífica. A los religiosos costeños, de siempre buena voluntad: al Padre católico: French Naar, a los Reverendos Moravos y demás denominaciones del Consejo Ecuménico de Bilwi, a no inclinarse a favor de la posición de un partido político en particular, sino de aunar esfuerzos por la reconciliación de los hermanos indígenas de YATAMA ahora divididos y enfrentados de manera fratricida e irracional!
Llamo a los hermanos excombatientes de YATAMA a la reflexión y al espíritu de reconciliación. Recordemos que las elecciones son pasajeras, nuestras comunidades, nuestras familias habitan en su terruño. Evitemos el odio, los resentimientos y la violencia. Retomemos las lecciones del pasado.
Llamo a la Asamblea Nacional a promover una consulta apartidista sobre el tema de la posposición de las elecciones en los tres municipios de la RAAN.
Llamo a todos los hermanos costeños, a trabajar por el rescate de los valores que nos hacen diferentes al Pacífico Centro, y ricos en nuestra diversidad cultural. Invito a los distintos sectores de la nación nicaragüense a una solidaridad humana, racional y contextualizada en marco jurídico nacional e internacional, con énfasis en los derechos específicos de los pueblos indígenas.
Llamo a las comunidades de Prinzapolka, Waspam, y Bilwi, a no dejarse instrumentalizar por los intereses electoreros de los Partidos Políticos.
Al Gobierno Nacional, le invito a reflexionar sobre los interlocutores en el siempre complejo tema de las comunidades indígenas de la Costa Caribe: el principal interlocutor, no deben ser sólo las personas con cargos oficiales, sino los líderes comunitarios, verdaderos dueños de su destino.
Urge el diálogo y la consulta a las comunidades en forma despolitizada, tarea para la cual me apunto.
Con espiritu de paz y unidad.
Hazel Law
Managua, 09 de abril del año 2008
Ante los acontecimientos suscitados en la ciudad de Bilwi, el día 04 de abril del año en curso, como mujer de paz y líder indígena, me uno a la condena de la violencia, el enfrentamiento con balas, palos y piedras entre hermanos de lucha: los que ayer compartieron riesgos por defender los derechos de los pueblos indígenas y de las comunidades étnicas de la Costa Atlántica de Nicaragua. Los luchadores por la libertad, por el respeto a las tierras comunales y a la identidad indígena y étnica.-
Expreso mi solidaridad con las madres, esposas y familiares de los heridos y con los propios afectados.
Una llamada durante la mañana del Viernes 04 de abril, bastó para dejarme incrédula, ante la narración de lo que ocurría, se me pintaba un escenario de gladiadores, promovido por los Jefes de los Partidos Políticos de Managua, así llamados nacionales: todos abanderando la democracia y la modalidad de elecciones , ahora sustitutos de los poderosos de antaño; luego las imágenes de sangre en los canales de televisión, donde destacaba el rostro sangrante del Secretario del Consejo Regional Autónomo Centuriano Knigth, y la visibilidad de otros indígenas conocidos como Felipe Michell, ambos excombatientes indígenas de la organización YATAMA.
No podría describir en toda su dimensión , mi perplejidad, al ver a los hermanos de una misma organización enfrentándose con tal violencia, bajo la bandera de las elecciones municipales, como símbolo de la democracia. Y un sisma social se retrata desde ese día en los medios de comunicación social del país. La olvidada realidad de los pueblos indígenas, cobra notoriedad por la divergencia de posiciones sobre las elecciones municipales 2008.
Desde dicha fecha cuatro de abril, venimos escuchando pronunciamientos políticos, condenas, invocación a la constitucionalidad y al Estado de Derecho, condición para una democracia verdadera. Reaparecen del clóset del olvido hermanos indígenas, denunciando sobre los supuestos móviles de suspensión, representando todos a fórmulas políticas nacionales u organismos no gubernamentales que se lamentan de la violación al derecho electoral del pueblo indígena de la RAAN.
Ahora yo pregunto a todos estos partidos políticos y organizaciones no gubernamentales(incluyendo de derechos humanos, excepto CENIDH), ¡donde permanecen el resto de días y de meses, previo a cada elección, no importa si es nacional o municipal, mientras las comunidades indígenas sobreviven el día a día, con sus carencias de siempre, y las violaciones a sus derechos elementales, como el de nombrar a sus autoridades comunales, o el de ser previamente consultadas por cualquier Alcaldía, o Consejo Regional Autónomo previa a cada aprobación de concesiones de explotación de recursos naturales sobre sus territorios, derecho que les es contínuamente violado por los munícipes y consejeros (o consejales regionales) de los distintos colores políticos que ostentan los personajes de la representación autonómica. Quien se solidariza con nuestras comunidades en las regiones autónomas tanto de la Costa Atlántica Sur, como Norte, cuando esto ocurre?.
Una segunda pregunta a los brillantes filósofos Doctores Serrano Caldera y Carlos Tunnerman. Cómo conciliar el núcleo constitucional de derechos autonómicos: 89, 90, 180, 181 Cn. y la obligación del Estado de Nicaragua de dar cumplimiento a la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos(CIDH) del sistema de la OEA, que manda a los distintos poderes a quien corresponda: incluir los usos y costumbres de las comunidades indígenas y étnicas de la Costa Atlántica para la elección de sus representantes de gobierno local (léase municipal), además de otras medidas. Sentencia que debió ser cumplida por el Gobierno del ExPresidente Bolaños, y ahora por el Presidente Daniel Ortega Saavedra, con su visión de derecho? No escucho a ninguno de los Diputados, así “llamados padres de la patria” trabajando por una iniciativa al respecto, tarea que en primer lugar: es deber de los Diputados Indígenas que nos representan, y también del conjunto de la Asamblea Nacional como instancia legislativa .
En fin, vengo escuchando emotivos discursos, lamentaciones, invocaciones a la Constitución , al Estado de Derecho y a la Democracia, pero a todos los voceros de los partidos políticos de Managua (no nacionales desde mi óptica), se les olvida la conquista internacional que recientemente alcanzaron los pueblos indígenas del mundo en la ONU: la aprobación de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, el 13 de septiembre 2008, de la cual, el Estado de Nicaragua es promotor de esta aprobación. Entiendo que la Asamblea Nacional ratificó esta declaración en noviembre pasado, pero por la afirmación de los Diputados rojos, pretenden que sea letra muerta.
Mientras el Estado de Mexico ha empezado la aplicación de esta Declaración, aquí los Diputados, la ignoran y lo que es peor desconocen la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en torno a la reforma a nuestra ley electoral y los derechos de los pueblos indígenas:
“Los pueblos indígenas tienen el derecho de determinar su propia identidad o pertenencia conforme sus costumbres y tradiciones…
Los pueblos indígenas tienen derecho a determinar las estructuras y a elegir la composición de sus instituciones de conformidad con sus propios procedimientos”
(arto. 33 Declaración ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas).
La referida Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, es un instrumento vinculante para los Estados afirman los expertos con visión holística, como lo hiciera recientemente en Bolivia el jurista e historiador español Don Bartolomé Clavero, catedrático de la Universidad de Sevilla, información que nos da el Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (IWGIA).
Y aquí los Jefes de los Partidos Políticos de Managua, que no son nacionales desde mi punto de vista, porque como herederos de la colonia hasta nuestros días, conservan una visión sezgada del concepto de nación, de democracia y de Estado de Derecho, porque ahora tratando de sacar rédito político a su favor, casi se razgan sus vestiduras y claman por el derecho a elegir de los comunitarios de tres municipios de la RAAN. Sin entender que son ellos y solamente ellos, los partidos políticos, que desde 1990 iniciaron la división de la organización indígena indiscutiblemente representativa entonces “YATAMA”, sumada al error de su dirigencia de vincularse por intereses personales a uno u otro partido político de Managua. En fin dirá el lector, es un derecho que individualmente tienen los dirigentes de militar en cualquier partido político. Sí, pero colectivamente como es la característica indígena, no tienen derecho a destruir su identidad, ni a matarse entre sí mismos, mucho menos a santificar a los partidos políticos nacionales y su concepto excluyente de democracia, el que utilizan sólo cuando conviene a sus intereses, para disfrazar su conducta pasada, porque son esos mismos Diputados, que en sus momentos de poder, han violado los derechos elementales de los pueblos indígenas: a la tierra, a elegir y ser electo, a ser consultado en temas de su interés; como cuando engavetaron el proyecto de Ley de Demarcación y Titulación de las Tierras Comunales Indígenas de la Costa Atlántica, como cuando en el pacto del 2000 reformaron inconsultamente la Constitución Política, eliminando la suscripción popular, podría continuar enumerando, pero será objeto de otro artículo .
Ahora me permito volver a la coyuntura en Bilwi: miembros de YATAMA confrontados por su opción política, hasta caer en actos destructivos que sólo afectan al pueblo indígena, pues no veo ningún herido de Managua, ni encuentro a madre, hermana o familiar preocupado por la salud de su pariente, en consecuencia de dichos actos. Sólo veo a la organización histórica indígenaYATAMA, dividida, fragmentada. Veo al árbol autodestruyéndose, y la sabiduría antigua de nuestro pueblo indígena en una nebulosa .
Y sobre el tema álgido que confronta: Si se deben posponer o no las elecciones/ y quien nombre interinamente si el Consejo Supremo Electoral o la Asamblea Nacional, con fundamento a nuestro marco jurídico nacional e internacional, yo afirmo: más allá de los partidos políticos de Managua y Regionales, las comunidades indígenas de los municipios afectados, deben ser consultadas. Sólo entonces estaremos hablando de una verdadera democracia y legitimidad.
Pues no es sólo al poder ejecutivo nacional a quien le corresponde cumplir con las obligaciones impuestas por la Sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sino a la Asamblea Nacional en su ámbito.
En consecuencia hago un público y respetuoso llamado a todos los hermanos indígenas, ubicados en cualquier partido político de Managua a cesar la violencia y manifestar sus diferencias ideológicas en forma pacífica. A los religiosos costeños, de siempre buena voluntad: al Padre católico: French Naar, a los Reverendos Moravos y demás denominaciones del Consejo Ecuménico de Bilwi, a no inclinarse a favor de la posición de un partido político en particular, sino de aunar esfuerzos por la reconciliación de los hermanos indígenas de YATAMA ahora divididos y enfrentados de manera fratricida e irracional!
Llamo a los hermanos excombatientes de YATAMA a la reflexión y al espíritu de reconciliación. Recordemos que las elecciones son pasajeras, nuestras comunidades, nuestras familias habitan en su terruño. Evitemos el odio, los resentimientos y la violencia. Retomemos las lecciones del pasado.
Llamo a la Asamblea Nacional a promover una consulta apartidista sobre el tema de la posposición de las elecciones en los tres municipios de la RAAN.
Llamo a todos los hermanos costeños, a trabajar por el rescate de los valores que nos hacen diferentes al Pacífico Centro, y ricos en nuestra diversidad cultural. Invito a los distintos sectores de la nación nicaragüense a una solidaridad humana, racional y contextualizada en marco jurídico nacional e internacional, con énfasis en los derechos específicos de los pueblos indígenas.
Llamo a las comunidades de Prinzapolka, Waspam, y Bilwi, a no dejarse instrumentalizar por los intereses electoreros de los Partidos Políticos.
Al Gobierno Nacional, le invito a reflexionar sobre los interlocutores en el siempre complejo tema de las comunidades indígenas de la Costa Caribe: el principal interlocutor, no deben ser sólo las personas con cargos oficiales, sino los líderes comunitarios, verdaderos dueños de su destino.
Urge el diálogo y la consulta a las comunidades en forma despolitizada, tarea para la cual me apunto.
Con espiritu de paz y unidad.
Hazel Law
Managua, 09 de abril del año 2008
viernes, 12 de octubre de 2007
Mandato de los Pueblos y Naciones Indígenas Originarios a los Estados del Mundo
Mandato de los Pueblos y Naciones Indígenas Originarios a los Estados del Mundo
Chimoré, Cochabamba - Bolivia, 12 de octubre del 2007
Desde el corazón de América del Sur a los 12 días del mes de octubre de 2007, los delegados y delegadas de los pueblos y naciones indígenas originarias del mundo, reunidos en el Encuentro Mundial: “Por la Victoria Histórica de los Pueblos Indígenas del Mundo”, para celebrar la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, expresamos nuestra palabra: Que a 515 años de opresión y dominación, aquí estamos, no han podido eliminarnos. Hemos enfrentado y resistido a las políticas de etnocidio, genocidio, colonización, destrucción y saqueo. La imposición de sistemas económicos como el capitalismo, caracterizado por el intervencionismo, las guerras y los desastres socio-ambientales, sistema que continúa amenazando nuestros modos de vida como pueblos.
Que como consecuencia de la política neoliberal de dominación de la naturaleza, de la búsqueda de ganancia fácil de la concentración del capital en pocas manos y la irracional explotación de los recursos naturales, nuestra Madre Tierra está herida de muerte, mientras los pueblos indígenas seguimos siendo desalojados de nuestros territorios. El planeta se está recalentando. Estamos viviendo un cambio climático sin precedentes, donde los desastres socioambientales son cada vez más fuertes y más frecuentes, donde todos sin excepción somos afectados y afectadas.
Que nos asecha una gran crisis energética, donde la Era del Petróleo está por concluir, sin que hayamos encontrado una energía alternativa limpia que la pueda sustituir en las cantidades necesarias para mantener a esa civilización occidental que nos ha hecho totalmente dependiente de los hidrocarburos.
Que esta situación pueda ser una amenaza que nos dejará expuestos al peligro que las políticas neoliberales e imperialistas desaten guerras por las últimas gotas del llamado oro negro y el oro azul, pero también pueda darnos la oportunidad de hacer de este nuevo milenio un milenio de la vida, un milenio del equilibrio y la complementariedad, sin tener que abusar de energías que destruyen a la Madre Tierra.
Que tanto los recursos naturales como las tierras y territorios que habitamos son nuestros por historia, por nacimiento, por derecho y por siempre, por lo que la libre determinación sobre éstos es fundamental para poder mantener nuestra vida, ciencias, sabidurías, espiritualidad, organización, medicinas y soberanía alimentaría.
Que empieza una nueva era impulsada por los pueblos indígenas originarios, dando luz a los tiempos de cambio, a los tiempos de Pachakuti, en tiempos de la culminación del Quinto Sol.
Que saludamos la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que es esencial para su supervivencia y bienestar de los mas de 370 millones de indígenas, en alrededor de 70 países del mundo. Luego de más de veinte años de lucha, da respuesta a nuestra demanda histórica de libre determinación de los pueblos y el reconocimiento de los mismos y los derechos colectivos.
La Declaración aprobada contiene un conjunto de principios y normas Que reconocen y establecen en el régimen normativo internacional, los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas, los cuales que deben ser la base de la nueva relación entre los Pueblos Indígenas, los Estados, las sociedades y cooperación en todo el mundo. Por lo tanto, además de otros instrumentos jurídicos relativos a los derechos humanos ya existentes, la Declaración, es la nueva base normativa y práctica para garantizar y proteger los derechos indígenas en diversos ámbitos y niveles.
Exhortamos a los países miembros de las Naciones Unidas y alentamos a los pueblos indígenas que den cumplimiento y práctica a este importante instrumento de significación histórica. Censuramos a los gobiernos que votaron en contra de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y condenamos la doble moral.
Que nos comprometemos a respaldar el histórico esfuerzo liderado por el hermano Evo Morales, Presidente de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, en la construcción de un nuevo Estado plurinacional. Ante cualquier amenaza interna o externa, estaremos vigilantes de lo que suceda en Bolivia y pedimos a los pueblos del planeta brinden su apoyo y solidaridad a este proceso, que debe servir de ejemplo para que los Pueblos, Naciones y Estados del mundo continuemos por esta misma senda.
Por tanto, los Pueblos y Naciones Indígenas del mundo exigimos a los Estados cumplir los siguientes mandatos:
1. Construir un mundo basado en la Cultura de la Vida, en la identidad, filosofía, cosmovisión y espiritualidad milenaria de los pueblos indígenas originarios, aplicando los conocimientos y saberes ancestrales, consolidando procesos de intercambio y hermandad entre las naciones y respetando la autodeterminación.
2. Asumir decisiones nacionales e internacionales para salvar a la Madre Naturaleza de los desastres que está provocando el capitalismo en su decadencia, que se manifiesta en el calentamiento global y la crisis ecológica; reafirmando que la cultura indígena originaria es la única alternativa para salvar nuestro planeta tierra.
3. Sustituir los actuales modelos de desarrollo basados en el capitalismo, en la mercancía, en la explotación irracional de la humanidad y los recursos naturales, en el derroche de energía y en el consumismo, por modelos que coloquen a la vida, a la complementariedad, a la reciprocidad, al respeto de la diversidad cultural y el uso sustentable de los recursos naturales como las principales prioridades.
4. Aplicar políticas nacionales sobre Soberanía Alimentaria como base principal de la Soberanía Nacional, en la cual la comunidad garantiza tanto el respeto a su propia cultura como espacios y modos propios de producción, distribución y consumo en equilibrio con la naturaleza de alimentos sanos y limpios de contaminación para toda la población, eliminando el hambre, porque la alimentación es un derecho para la vida.
5. Repudiar los planes y proyectos de la generación de energía como el biocombustible, que destruyen y niegan el alimento a los pueblos. Asimismo condenamos la utilización de semillas transgénicas porque Acaba con nuestras semillas milenarias y nos obliga a depender de la agroindustria.
6. Valorar y revalorizar el papel de la mujer indígena originaria como
vanguardia de las luchas emancipatorias de nuestros pueblos bajo principios de dualidad, igualdad y equidad de la relación hombre mujer.
7. Asumir la Cultura de la Paz y la Vida como guía para resolver los problemas y conflictos del mundo, renunciando a la carrera armamentista, e iniciar el desarme para garantizar la preservación de la vida del planeta.
8. Asumir transformaciones legales justas necesarias para construir sistemas y medios de comunicación e información que estén basados en nuestra cosmovisión, espiritualidad y filosofía comunal, en la sabiduría de nuestros antepasados. Garantizar el reconocimiento al derecho a la comunicación e información de los pueblos indígenas.
9. Garantizar el respeto y derecho a la vida, a la salud y la educación intercultural bilingüe, construyendo políticas en beneficio de los pueblos y naciones indígenas originarias.
10. Declarar como derechos humanos el agua, por ser un elemento vital y un bien social de la humanidad, que no debe ser objeto de lucro. Asimismo, impulsar el uso de energías alternativas que no amenacen la vida del planeta, garantizando de esta manera el acceso a todos los servicios básicos.
11. Resolver de manera corresponsable las causas de la migración entre países, asumiendo políticas de libre circulación de personas para garantizar un mundo sin fronteras donde no exista discriminación, marginación y exclusión.
12. Descolonizar las Naciones Unidas, y trasladar su sede a un territorio que dignifique y exprese las justas aspiraciones de los Pueblos, Naciones y Estados del mundo.
13. No criminalizar las luchas de los pueblos indígenas, ni satanizar o acusarnos de terroristas, cuando los pueblos reclamamos nuestros derechos y planteamientos de cómo salvar la vida y la humanidad.
14. Liberar de manera inmediata a líderes y lideresas indígenas encarcelados en las diferentes partes del mundo; principalmente a Leonard Peltier en Estados Unidos.
La lucha no se detiene, se acabó el resistir por resistir, llegó nuestro tiempo. Proclamamos el 12 de octubre “día de inicio de nuestras Luchas para salvar a la Madre Naturaleza”.
Desde nuestras familias, hogares, comunidades, pueblos, estando o no estando en el gobierno de nuestros países, nosotros mismos decidimos y encaminamos nuestros destinos, nosotros mismos asumimos la voluntad y responsabilidad del Vivir Bien que nos han legado nuestros ancestros, para irradiar desde lo más sencillo y simple a lo más grande y complejo, para construir de manera horizontal y entre todas, todos y el todo, la cultura de la paciencia, la cultura del diálogo y fundamentalmente la Cultura de la Vida.
Por los muertos, héroes y mártires que abonaron nuestras vidas, por sus utopías y anhelos, fortalezcamos nuestra identidad, nuestros procesos organizativos y nuestras luchas hasta lograr construir la unidad de los pueblos del mundo y volver al equilibrio, salvando a la vida, a la humanidad y el planeta tierra.
Ratificamos nuestro apoyo al hermano Evo Morales para Premio Nobel de la Paz, por su permanente e incondicional entrega de servicio al bien por la humanidad, los pueblos, el planeta y la paz mundial.
Chimoré, Cochabamba - Bolivia, 12 de octubre del 2007
Desde el corazón de América del Sur a los 12 días del mes de octubre de 2007, los delegados y delegadas de los pueblos y naciones indígenas originarias del mundo, reunidos en el Encuentro Mundial: “Por la Victoria Histórica de los Pueblos Indígenas del Mundo”, para celebrar la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, expresamos nuestra palabra: Que a 515 años de opresión y dominación, aquí estamos, no han podido eliminarnos. Hemos enfrentado y resistido a las políticas de etnocidio, genocidio, colonización, destrucción y saqueo. La imposición de sistemas económicos como el capitalismo, caracterizado por el intervencionismo, las guerras y los desastres socio-ambientales, sistema que continúa amenazando nuestros modos de vida como pueblos.
Que como consecuencia de la política neoliberal de dominación de la naturaleza, de la búsqueda de ganancia fácil de la concentración del capital en pocas manos y la irracional explotación de los recursos naturales, nuestra Madre Tierra está herida de muerte, mientras los pueblos indígenas seguimos siendo desalojados de nuestros territorios. El planeta se está recalentando. Estamos viviendo un cambio climático sin precedentes, donde los desastres socioambientales son cada vez más fuertes y más frecuentes, donde todos sin excepción somos afectados y afectadas.
Que nos asecha una gran crisis energética, donde la Era del Petróleo está por concluir, sin que hayamos encontrado una energía alternativa limpia que la pueda sustituir en las cantidades necesarias para mantener a esa civilización occidental que nos ha hecho totalmente dependiente de los hidrocarburos.
Que esta situación pueda ser una amenaza que nos dejará expuestos al peligro que las políticas neoliberales e imperialistas desaten guerras por las últimas gotas del llamado oro negro y el oro azul, pero también pueda darnos la oportunidad de hacer de este nuevo milenio un milenio de la vida, un milenio del equilibrio y la complementariedad, sin tener que abusar de energías que destruyen a la Madre Tierra.
Que tanto los recursos naturales como las tierras y territorios que habitamos son nuestros por historia, por nacimiento, por derecho y por siempre, por lo que la libre determinación sobre éstos es fundamental para poder mantener nuestra vida, ciencias, sabidurías, espiritualidad, organización, medicinas y soberanía alimentaría.
Que empieza una nueva era impulsada por los pueblos indígenas originarios, dando luz a los tiempos de cambio, a los tiempos de Pachakuti, en tiempos de la culminación del Quinto Sol.
Que saludamos la aprobación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que es esencial para su supervivencia y bienestar de los mas de 370 millones de indígenas, en alrededor de 70 países del mundo. Luego de más de veinte años de lucha, da respuesta a nuestra demanda histórica de libre determinación de los pueblos y el reconocimiento de los mismos y los derechos colectivos.
La Declaración aprobada contiene un conjunto de principios y normas Que reconocen y establecen en el régimen normativo internacional, los derechos fundamentales de los Pueblos Indígenas, los cuales que deben ser la base de la nueva relación entre los Pueblos Indígenas, los Estados, las sociedades y cooperación en todo el mundo. Por lo tanto, además de otros instrumentos jurídicos relativos a los derechos humanos ya existentes, la Declaración, es la nueva base normativa y práctica para garantizar y proteger los derechos indígenas en diversos ámbitos y niveles.
Exhortamos a los países miembros de las Naciones Unidas y alentamos a los pueblos indígenas que den cumplimiento y práctica a este importante instrumento de significación histórica. Censuramos a los gobiernos que votaron en contra de la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y condenamos la doble moral.
Que nos comprometemos a respaldar el histórico esfuerzo liderado por el hermano Evo Morales, Presidente de los Pueblos Indígenas de Abya Yala, en la construcción de un nuevo Estado plurinacional. Ante cualquier amenaza interna o externa, estaremos vigilantes de lo que suceda en Bolivia y pedimos a los pueblos del planeta brinden su apoyo y solidaridad a este proceso, que debe servir de ejemplo para que los Pueblos, Naciones y Estados del mundo continuemos por esta misma senda.
Por tanto, los Pueblos y Naciones Indígenas del mundo exigimos a los Estados cumplir los siguientes mandatos:
1. Construir un mundo basado en la Cultura de la Vida, en la identidad, filosofía, cosmovisión y espiritualidad milenaria de los pueblos indígenas originarios, aplicando los conocimientos y saberes ancestrales, consolidando procesos de intercambio y hermandad entre las naciones y respetando la autodeterminación.
2. Asumir decisiones nacionales e internacionales para salvar a la Madre Naturaleza de los desastres que está provocando el capitalismo en su decadencia, que se manifiesta en el calentamiento global y la crisis ecológica; reafirmando que la cultura indígena originaria es la única alternativa para salvar nuestro planeta tierra.
3. Sustituir los actuales modelos de desarrollo basados en el capitalismo, en la mercancía, en la explotación irracional de la humanidad y los recursos naturales, en el derroche de energía y en el consumismo, por modelos que coloquen a la vida, a la complementariedad, a la reciprocidad, al respeto de la diversidad cultural y el uso sustentable de los recursos naturales como las principales prioridades.
4. Aplicar políticas nacionales sobre Soberanía Alimentaria como base principal de la Soberanía Nacional, en la cual la comunidad garantiza tanto el respeto a su propia cultura como espacios y modos propios de producción, distribución y consumo en equilibrio con la naturaleza de alimentos sanos y limpios de contaminación para toda la población, eliminando el hambre, porque la alimentación es un derecho para la vida.
5. Repudiar los planes y proyectos de la generación de energía como el biocombustible, que destruyen y niegan el alimento a los pueblos. Asimismo condenamos la utilización de semillas transgénicas porque Acaba con nuestras semillas milenarias y nos obliga a depender de la agroindustria.
6. Valorar y revalorizar el papel de la mujer indígena originaria como
vanguardia de las luchas emancipatorias de nuestros pueblos bajo principios de dualidad, igualdad y equidad de la relación hombre mujer.
7. Asumir la Cultura de la Paz y la Vida como guía para resolver los problemas y conflictos del mundo, renunciando a la carrera armamentista, e iniciar el desarme para garantizar la preservación de la vida del planeta.
8. Asumir transformaciones legales justas necesarias para construir sistemas y medios de comunicación e información que estén basados en nuestra cosmovisión, espiritualidad y filosofía comunal, en la sabiduría de nuestros antepasados. Garantizar el reconocimiento al derecho a la comunicación e información de los pueblos indígenas.
9. Garantizar el respeto y derecho a la vida, a la salud y la educación intercultural bilingüe, construyendo políticas en beneficio de los pueblos y naciones indígenas originarias.
10. Declarar como derechos humanos el agua, por ser un elemento vital y un bien social de la humanidad, que no debe ser objeto de lucro. Asimismo, impulsar el uso de energías alternativas que no amenacen la vida del planeta, garantizando de esta manera el acceso a todos los servicios básicos.
11. Resolver de manera corresponsable las causas de la migración entre países, asumiendo políticas de libre circulación de personas para garantizar un mundo sin fronteras donde no exista discriminación, marginación y exclusión.
12. Descolonizar las Naciones Unidas, y trasladar su sede a un territorio que dignifique y exprese las justas aspiraciones de los Pueblos, Naciones y Estados del mundo.
13. No criminalizar las luchas de los pueblos indígenas, ni satanizar o acusarnos de terroristas, cuando los pueblos reclamamos nuestros derechos y planteamientos de cómo salvar la vida y la humanidad.
14. Liberar de manera inmediata a líderes y lideresas indígenas encarcelados en las diferentes partes del mundo; principalmente a Leonard Peltier en Estados Unidos.
La lucha no se detiene, se acabó el resistir por resistir, llegó nuestro tiempo. Proclamamos el 12 de octubre “día de inicio de nuestras Luchas para salvar a la Madre Naturaleza”.
Desde nuestras familias, hogares, comunidades, pueblos, estando o no estando en el gobierno de nuestros países, nosotros mismos decidimos y encaminamos nuestros destinos, nosotros mismos asumimos la voluntad y responsabilidad del Vivir Bien que nos han legado nuestros ancestros, para irradiar desde lo más sencillo y simple a lo más grande y complejo, para construir de manera horizontal y entre todas, todos y el todo, la cultura de la paciencia, la cultura del diálogo y fundamentalmente la Cultura de la Vida.
Por los muertos, héroes y mártires que abonaron nuestras vidas, por sus utopías y anhelos, fortalezcamos nuestra identidad, nuestros procesos organizativos y nuestras luchas hasta lograr construir la unidad de los pueblos del mundo y volver al equilibrio, salvando a la vida, a la humanidad y el planeta tierra.
Ratificamos nuestro apoyo al hermano Evo Morales para Premio Nobel de la Paz, por su permanente e incondicional entrega de servicio al bien por la humanidad, los pueblos, el planeta y la paz mundial.
lunes, 8 de octubre de 2007
Semana de solidaridad con los Pueblos Indígenas del Pacifico, Centro y Norte de Nicaragua.
Semana de solidaridad con los Pueblos Indígenas del Pacifico, Centro y Norte de Nicaragua.
Del 06 al 13 de octubre de 2007.
Invitación.
Por este medio las Coordinadoras de Pueblos Indígenas de Nicaragua esta invitando a que nos acompañen en la conmemoración de la Semana de Solidaridad con los Pueblos Indígenas del Pacifico, Centro y Norte, para la cual se esta organizando una serie de actividades en distintos puntos de Nicaragua.
Programa de la Semana de Solidaridad con los Pueblos Indígenas.
Del 06 al 13 de octubre de 2007.
Invitación.
Por este medio las Coordinadoras de Pueblos Indígenas de Nicaragua esta invitando a que nos acompañen en la conmemoración de la Semana de Solidaridad con los Pueblos Indígenas del Pacifico, Centro y Norte, para la cual se esta organizando una serie de actividades en distintos puntos de Nicaragua.
Programa de la Semana de Solidaridad con los Pueblos Indígenas.
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